Victor Bernay: «Me llena de orgullo ver la Liga como está y que cumpla 100 años»

Victor Bernay: «Me llena de orgullo ver la Liga como está y que cumpla 100 años»

Inaugurando el ciclo de entrevistas «Camino a los cien años», el actual entrenador de Nacional de Paraguay, Victor Bernay repasó sus inicios en el fútbol de Concordia y contó lo que significó el barrio Tiro Federal en su vida.

Bernay debutó en la primera división del Club Victoria y tuvo pasos por Santa María de Oro y el Club Ferrocarril donde también tuvo la oportunidad de dirigir el Torneo Argentino A. En su carrera de entrenador estuvo en Atlético Uruguay, Cerro Porteño, Guaraní y Nacional de Paraguay. Además fue asistente de Pedro Troglio en Gimnasia y Esgrima de La Plata, Independiente, el propio Cerro Porteño, Argentinos Juniors, Tigre y Universitario de Perú. También fue asistente de Ariel Holan en el Santos de Brasil.

Víctor Eduardo Ceferino Bernay señaló que La Liga Concordiense es la casa nuestra en donde nos criamos y crecimos. «Me llena de orgullo ver la liga como está y que cumpla 100 años. Veo mucha afluencia de público y eso me hace acordar a las épocas cuando me tocaba jugar a mi. Además veo mucha identidad de la sociedad de Concordia con los clubes. En mi época vos preguntabas de que cuadros sos y todos te decían Boca, River, Independiente, Racing o San Lorenzo. Hoy te dicen, yo soy de 9 de Julio, de Libertad, de Sarmiento o de Victoria por ejemplo. Hoy veo mucha identidad, colectivos con banderas, familias, así que muy feliz de que la Liga cumpla 100 años y en la forma en que se está trabajando».

Su niñez

«Yo era futbolero de ley en el Barrio Pindapoy cuando me crie desde que nací hasta los 8 años. Teníamos el campito de la esquina de casa de doña Aida donde jugaban los más grandes, porque yo era muy chiquito, contra otro barrio por el cajón de gaseosas. Yo me moría de ganas de entrar y jugar pero obviamente era mucha la diferencia y era el más chico del barrio, entonces me tocó hacerme a los golpes con los más grandes».

Después de estar en el Colegio Capuchinos y el estar el Centro Ex Alumnos Capuchinos dentro del colegio me llevó a la práctica activa del básquet que también es un hermoso deporte el cual disfruté, pero siempre tenía esas ganas de jugar al fútbol y tuve la gran suerte de que un día llegó a mi casa Don Carlos Romero.

El propio Don Carlos se arrimó. «Mi mamá apostaba mucho a la educación. Siempre decimos que nos educamos primero en el hogar, en tu casa, en el seno familiar y después en la escuela y en las instituciones deportivas o artísticas. Con mis amigos me fui un día a Victoria a probar y y bueno, don Carlos me dijo que le gustaría que me sume en el equipo infantil de Victoria y le dije sí pero mi mamá no me deja venir porque es muy lejos, estaba en la otra punta, entonces sin decirme nada, y esto es lo que valoro de aquellos grandes maestros es la vocación y la docencia. Sin decirme nada, averiguó donde vivía, golpeó las manos en casa, se presentó y a partir de ahí mi madre dijo, acá también va a recibir buena educación y agradezco haber llegado al Tiro Federal, me emociono mucho cuando hablo de esto, quedarme allí después de las prácticas a disfrutar del barrio me dio un condimento y una estructura muy importante para mi en mi vida».

Sentido de pertenencia y debut en primera

El fútbol me ha dado tanto, es mi gran amor y el criarme en el Tiro Federal también fue parte importante de mi vida dijo Victor. «Juntar la plata entre todos lo que teníamos, comprar dulce de batata, pan, cargar justamente la lata de batata en la canilla para tener agua para calentar el mate y disfrutar. A veces a las noche nos quedábamos y comíamos el bagre frito ahí en lo de Tito. Disfruté muchísimo, aprendí mucho en el barrio y siempre lo digo, cada vez que vengo a Concordia salgo en un paseo familiar, llevo a mis hijos y le digo, vamos a ir a donde me crie y siempre visitamos el Club Victoria y paseamos por el barrio. Disfruto de Carretera La Cruz, de la Defensa Sur. Fui muy feliz en esa época cuando me tocó tan joven debutar en primera división y establecerme ahí».

Debuto en primera división a los 16 años con «Mingo» Gamarra de técnico. Después estaba Paco Moraes también, pero Mingo había agarrado ahí porque Victoria se estaba yendo al descenso. Buscaron a los futbolistas de la casa y bueno, ahí Marcelo Benítez, Daniel Argumedo, Jorge Deligní, el «Tripa» Buffa, después los grandes, Alberto «Toto» Mesa que era un crack, el «Sapo» Pupo, el «Congo» Aguirre, «Pepino» Lescano y después más adelante el Chupa Planté y todo lo que pudimos compartir. El debut principal fue contra Sportivo Las Heras. Ahí logramos escalar y llegamos al Petit Torneo y en el Petit nos tocó Ferro y Santa María de Oro. Ferro venía de traer a Pestaña, a los hermanos Martínez y nosotros estábamos con todos los chicos del barrio más los experimentados que nos daban un gran sustento. Logramos ganar el Petit Torneo en aquella oportunidad y clasificamos al Torneo del Interior. Fue una experiencia muy linda».

La Universidad de la calle

Les agradezco a todos mis compañeros y formadores porque de todo he aprendido algo. Nosotros en la vida vamos a ser eternos aprendices. Entonces el capacitarte, el estudiar en donde sea, en las universidades, es bienvenido y vas a recibir un título. Te dan un título en un cartón que dice hiciste o te recibiste de tal. Ahora hay una Universidad que para mí no te da un título en cartón pero te da un título de la vida que es la Universidad de la calle, del barrio. Esa universidad la cumplí, me enseñó mucho y hay cuestiones que no la aprendí en la escuela, ni en la facultad. Lo que te nutre, te da alegría y felicidad, las mejores medallas son las de la amistad que uno pueda forjar en la vida. Hoy salís campeón, mañana empieza el mismo torneo y esa medalla ya fue, ahora hay otra medalla en disputa, pero si vos logras tener una amistad de por vida, ese título no te lo quita nadie.

Su estadía en Ferrocarril en el Argentino A

«Jugando el Torneo Argentino «A» con Ferro, cosa muy loca que me pasó en la vida, porque entreno a la mañana como futbolista, sacan al técnico al mediodía, me llaman a la siesta que tenía que hacerme cargo del equipo. Tenía jugadores más grandes de edad que eran mis compañeros. Lo primero que le digo al gran «Tito» Spinelli, un tipo que hay que hacerle un monumento enorme en esta liga porque él dejó la vida por el futbol de Concordia. «Me llama y me dice, «Ya hablé con todos. Lo primero que hice fue hablar con tus compañeros y ellos hablaron de que vos debías dirigirlos. Nos estábamos yendo al descenso y logramos salvarnos con este equipo. Le ganamos a Aldosivi, a Alvarado de Mar del Plata en el Estadio Mundialista José María Minella. Terminamos no solo manteniendo la categoría si no que además logramos clasificar a la zona campeonato».

Pasé de ser jugador en segundos a dirigir: Estaba sufriendo mucho con mi rodilla en ese momento. Ya en los dobles turnos tenía que ir a sacarme sangre porque me se me juntaba líquido y sangre en la rodilla. Sufría mucho los entrenamientos y ya no estaba óptimo para jugar. De la mañana a la tarde pasar de jugador a técnico fue todo una revolución».

Escucha la nota completa en el canal de YouTube de la Liga Concordiense de Fútbol https://youtu.be/Rt4oQmMdihQ?si=1OzGpV_feEDLA77b